Bariloche y alrededores: tu guía definitiva para recorrer en auto

¡Hola! Soy Victoria Domínguez. Si hay algo que amo de mi querida Argentina, es la libertad que te da un auto para descubrir los rincones de la Patagonia. Bariloche no es solo una ciudad; es un punto de partida hacia paisajes que parecen sacados de una postal. Si estás planeando un viaje sobre ruedas, esta guía te ayudará a aprovechar al máximo tu aventura por el Circuito Chico y el majestuoso Cerro Tronador.

Circuito Chico: la esencia de Bariloche

Circuito Chico: la esencia de Bariloche

El Circuito Chico es, sin dudas, el recorrido obligatorio para cualquier viajero que visita la zona. Son aproximadamente 60 kilómetros que bordean el lago Nahuel Huapi y el lago Moreno. Es un trayecto ideal para hacer con calma, bajando cada vez que el paisaje te robe el aliento.

Mi consejo personal: no te pierdas el Punto Panorámico. Desde allí arriba, la vista del Hotel Llao Llao y las montañas es imbatible. Si puedes, haz este trayecto durante la mañana temprano; la luz sobre el agua es increíble y evitarás las multitudes de los buses turísticos.

Paradas imprescindibles:

  • Bahía López: Un lugar perfecto para estacionar el auto, bajar y caminar unos metros hasta la costa del lago. Es súper tranquilo.
  • Colonia Suiza: Ideal para almorzar. Si vas un domingo, puedes probar el curanto, un plato tradicional que se cocina bajo tierra.
  • Cerro Campanario: Tienes que subir en la aerosilla. Es considerada una de las 8 mejores vistas panorámicas del mundo.

El desafío hacia el Cerro Tronador

El desafío hacia el Cerro Tronador

Si buscas una experiencia más salvaje y aventurera, el camino al Cerro Tronador es para ti. Este volcán extinto divide las fronteras entre Argentina y Chile y es impresionante. El recorrido es de ripio y atraviesa bosques frondosos y ríos cristalinos.

Ten en cuenta que el camino tiene horarios de mano única debido a la estrechez de la calzada. Infórmate siempre en el Centro de Informes del Parque Nacional Nahuel Huapi antes de salir. Mi recomendación es que lleves el tanque de combustible lleno desde Bariloche; no hay estaciones de servicio en el camino.

Seguridad ante todo: consejos prácticos

Recorrer la Patagonia en auto es una experiencia increíble, pero el clima es caprichoso. Como experta en rutas argentinas, aquí tienes mis recomendaciones para que tu viaje sea seguro y sin sobresaltos.

El uso de cadenas en invierno

Si viajas entre junio y septiembre, las cadenas son obligatorias o altamente recomendables. No esperes a quedar atrapado en la nieve para aprender a ponerlas. Practica en casa antes de salir. Aquí te dejo un paso a paso rápido:

  • Estaciona el vehículo en un lugar plano y seguro, fuera de la calzada.
  • Extiende las cadenas frente a las ruedas motrices.
  • Engancha el cable flexible siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Asegura los ganchos interiores y exteriores.
  • Avanza unos 50 metros y vuelve a tensarlas; suelen aflojarse con el movimiento inicial.

Respeto por el entorno y los peatones

Bariloche recibe a miles de turistas y excursionistas. En las rutas de montaña, el peatón siempre tiene prioridad. Muchos senderistas cruzan la calzada para acceder a las picadas. Reduce la velocidad cuando veas personas caminando al costado del camino; el ripio salta con facilidad y puedes lastimar a alguien o romper tu propio parabrisas.

Recuerda también que en el Parque Nacional está prohibido tirar residuos. Todo lo que llevas en tu auto debe volver contigo. Cuidar nuestros parques es parte fundamental de nuestra filosofía en adventurehome.com.ar.

Lleva siempre contigo

Para cerrar, te comparto mi lista básica para que nunca te falte nada en la ruta:

  • Un kit de primeros auxilios básico.
  • Linterna de cabeza (por si surge un imprevisto al atardecer).
  • Agua y algo para picar: el hambre en la montaña aparece de repente.
  • Documentación del vehículo al día y licencia de conducir física.
  • Un mapa físico (el GPS a veces falla en zonas de cañadones).

La Patagonia te espera con los brazos abiertos. Disfruta el camino, respeta las señales y, sobre todo, detente a mirar el paisaje. ¡Buen viaje, colega aventurero!