Un viaje épico: De Buenos Aires a Mendoza en casa rodante

Un viaje épico: De Buenos Aires a Mendoza en casa rodante

Hola, viajeros. Soy Victoria Domínguez. Si están planeando cruzar el país desde la vibrante Buenos Aires hasta la tierra del sol y el buen vino en Mendoza, saben que el viaje es parte fundamental de la aventura. Atravesar la llanura pampeana y llegar a la majestuosidad de la precordillera es una experiencia que todo amante del motorhome debería vivir al menos una vez.

La Ruta Nacional 7 es la columna vertebral de este recorrido. Son aproximadamente 1.100 kilómetros de asfalto que transforman el paisaje frente a sus ojos. Aquí les comparto mi guía personal para que el trayecto sea tan disfrutable como el destino.

Dominando la llanura: Consejos para los tramos largos

El tramo inicial desde Buenos Aires hasta San Luis es lo que muchos llaman "la recta infinita". Puede ser monótono, pero también es el momento perfecto para disfrutar de la libertad de nuestra casa rodante. Mi mayor consejo es la paciencia y la planificación del descanso.

Límites y seguridad

  • Mantengan una velocidad constante. El viento lateral en la pampa puede ser traicionero.
  • Eviten conducir de noche. La fauna local suele cruzar la ruta y la visibilidad es limitada.
  • Revisen la presión de los neumáticos antes de salir: la diferencia de temperatura entre el asfalto caliente de la llanura y la montaña es real.

No intenten hacer todo el trayecto en un solo día. La fatiga es el peor enemigo del conductor. Busquen pueblos tranquilos para pernoctar; hay excelentes campings municipales en localidades como Rufino o Laboulaye que ofrecen servicios básicos de agua y electricidad.

Paradas gastronómicas obligatorias

La Ruta 7 nos regala rincones donde la gastronomía es una parada técnica necesaria. Siendo argentina, sé que no se puede viajar con el estómago vacío. Aquí van mis imperdibles:

Sabores de ruta

  • Junín: Ideal para una primera parada técnica. Los restaurantes cercanos a la laguna de Gómez ofrecen pejerrey fresco que es una delicia.
  • Villa Mercedes (San Luis): Un punto estratégico para cargar combustible y buscar una buena parrillada. Aquí la carne tiene un sello especial; el asado a la llama es casi una religión.
  • La Paz (Mendoza): Al entrar a la provincia, se empieza a sentir el cambio de aire. Es el lugar perfecto para comprar las primeras empanadas mendocinas, con ese toque de comino que nos recuerda que ya estamos en Cuyo.

Pueblos tranquilos para descansar

A veces, el mejor plan es desviarse unos kilómetros para encontrar paz. En lugar de parar solo en estaciones de servicio, les recomiendo buscar pequeños pueblos donde el tiempo parece haberse detenido.

Lugares con encanto

Cerca de la zona de San Luis, los pueblos de la falda serrana ofrecen atardeceres increíbles. Estacionar la casa rodante frente a un horizonte despejado en Potrero de los Funes, si deciden desviarse apenas unos kilómetros de la RN7, es un privilegio que no tiene precio.

La llegada a la montaña

La llegada a la montaña

A medida que se acercan a Mendoza, el paisaje cambia drásticamente. Las rectas se vuelven curvas y la llanura da paso a las primeras estribaciones de los Andes. Mi recomendación es que bajen la velocidad. Disfruten del cambio de color en los cerros.

Cuando finalmente lleguen a los viñedos, recuerden que lo importante no fue solo la rapidez con la que llegaron, sino cada café tomado al costado del camino y cada charla en el motorhome mientras la pampa se extendía bajo el sol. Argentina es inmensa, y recorrerla sobre ruedas es la mejor forma de entender su verdadera dimensión.

¿Tienen alguna parada favorita en la Ruta 7? Los leo en la comunidad de Adventure Home. ¡Buen viaje y mantengan sus rutas siempre libres!